Wikipedia cumple veinte años: dos décadas de conocimiento libre, abierto y gratuito

Por Patricia Horrillo, fundadora de Wikiesfera


El 15 de enero de 2021, Wikipedia cumplió veinte años como uno de los referentes del conocimiento abierto de Internet con unas cifras incontestables. La enciclopedia libre y
online está presente en 315 idiomas y, entre todas esas versiones, cuenta con cerca de 56 millones de artículos publicados. Es uno de los poquísimos lugares de la red que tiene un tráfico de millones de visitas y, pese a no tener publicidad, se mantiene gracias a las donaciones de particulares y organizaciones públicas y privadas que creen en el valor de su existencia.

El sistema de documentación colaborativa que supone la wiki semántica ha permitido que, por primera vez en la historia, podamos elaborar de forma colectiva y distribuida lo que pasa a nuestro alrededor. O lo que es lo mismo, que cualquier persona desde cualquier parte pueda aportar a esa narración grupal a partir del aprendizaje de una técnica muy accesible, lo que supone un cambio de paradigma trascendental. Se podría decir que estamos ante una revolución de clase capaz de romper con la élite tradicional que establece la verdad histórica: Wikipedia cuestiona, desde multitud de puntos de vista, los hechos estáticos e inmutables, a la vez que entiende la historia como un proceso de procesos y no como una foto fija.

A nivel conceptual, Wikipedia ha puesto en marcha «la revolución del cualquiera», dando valor a todas las aportaciones individuales y anónimas que dan forma a un bien intangible colectivo. No obstante, se sigue mostrando un aparente desprecio, con argumentos del tipo «no te puedes fiar de ella porque la puede escribir cualquiera». Pero el verdadero triunfo de este espacio de referencia reside en su innegable presencia en nuestras vidas y su uso normalizado en el día a día. Pese a esa minusvaloración, cada vez cobra más fuerza la idea de que un proyecto construido por mucha gente de manera voluntaria —y de quienes no se puede conocer su identidad, por lo que no se trata de una actividad meramente capitalizable a nivel individual— es algo sólido y valioso. 

 

A nivel conceptual, Wikipedia ha puesto en marcha «la revolución del cualquiera», dando valor a todas las aportaciones individuales y anónimas que dan forma a un bien intangible colectivo.

 

Es por esto que, aparte de criticar la falta de contenido o de calidad que puedan tener los artículos que leemos, se debería incorporar en nuestros hábitos la acción de aportar y corregir lo que podamos. No deberíamos conformarnos con ser meros lectores de Wikipedia y delegar en otras personas la excelencia de un proyecto del que nos beneficiamos todos y todas a diario, y gratis. Es importante asumir la responsabilidad individual y colectiva para que este espacio mejore; y, para ello necesita de nuestras aportaciones, por muy pequeñas que sean. Contribuir al bien común desde el altruismo es un objetivo al que jamás deberíamos renunciar.

 

 

Brecha de género

Podríamos esperar que, siendo una herramienta del siglo XXI, Wikipedia no estuviera marcada por la desigualdad, más evidente en otros entornos de nuestra sociedad. Sin embargo, la realidad sobre la brecha de género en este ecosistema es tanto o más alarmante que en otros lugares del mundo digital. Cierto es que, en los últimos años, cada vez más mujeres se han incorporado a Wikipedia como generadoras de contenido, pero, aún así, a día de hoy solo uno de cada diez editores es una mujer. 

En el estudio de la Fundación Wikimedia, que alertaba sobre esta situación hace casi una década, ya se exponían las circunstancias que explican, en parte, la carestía de mujeres editando Wikipedia: una interfaz de edición poco amigable, agresividad en los debates, una atmósfera sexista e incluso misógina, falta de tiempo libre o una escasa interacción social en los proyectos. Aunque pueda parecer menor, no tener tiempo libre es uno de los factores que más afecta a que haya tan pocas editoras. Es importante entender que la labor de edición, aunque se ha simplificado enormemente con el editor visual, sigue necesitando de varias horas semanales de implicación. Dado que son las mujeres las que mayoritariamente siguen atendiendo los cuidados de la familia, a la vez que trabajan fuera de casa, la disposición de «tiempo libre» para lo que deseen sigue siendo una quimera.

 

 

La realidad sobre la brecha de género en este ecosistema es tanto o más alarmante que en otros lugares del mundo digital. Cierto es que, en los últimos años, cada vez más mujeres se han incorporado a Wikipedia como generadoras de contenido, pero, aún así, a día de hoy solo uno de cada diez editores es una mujer.

 

Por otro lado, la falta de editoras repercute de forma directa en las biografías de mujeres —apenas el 20%—. Muchos grupos en todo el mundo llevan años trabajando para paliar esta falta de contenido desarrollando maratones de edición con perspectiva de género, también conocidas como editatonas. Gracias a ello, en los últimos tiempos ha habido un incremento sustancial de artículos de mujeres relevantes en distintos campos. Sin embargo, todavía queda un largo camino: sigue faltando implicación por parte de instituciones públicas, como las propias universidades, que podrían ser de gran ayuda si modularan la manera de concebir su relación con Wikipedia.

 

 

Nuevos tiempos

Desde el comienzo de la pandemia, el salto obligado al mundo virtual para la mayoría de las actividades nos ha afectado a todas las personas. Una de las consecuencias positivas de esta situación ha sido el acercamiento de parte de la ciudadanía al mundo de Wikipedia. Además, quienes ya editamos de forma habitual hemos sentido una mayor necesidad de crear contenido. Contribuir a la construcción del conocimiento colectivo, aún confinadas, es un estímulo que ha mitigado parte de la sensación de encierro o parálisis.

En estas dos décadas de vida, la enciclopedia online libre, abierta y gratuita, se ha consolidado ante la opinión pública. Sin embargo, pese a los evidentes logros que ha alcanzado, debería estar mucho más presente en el mundo de la academia como herramienta de trabajo y no solo de consulta. Convertir a alumnas y alumnos de cualquier grado en jóvenes investigadores y editores de contenido debería ser uno de los principales objetivos del movimiento para los próximos años. Ojalá la siguiente etapa sea la de la educación con Wikipedia como herramienta. Y, por qué, os preguntaréis:

Wikipedia es uno de los pocos sitios de todo Internet que mantiene sus principios de herramienta libre, abierta y colaborativa. Donde antes pensábamos que se podría construir una sociedad digital con otros parámetros alejados de la lógica del mercado, es en estos momentos un conjunto de espacios que, en su mayoría, han devenido cotos privados de consumo, cerrados y opacos, donde se trafica con los datos de la ciudadanía y se bombardea al usuario con publicidad. Wikipedia se alza en medio de ese «nuevo bravo mundo», salvaje y hostil, como un pequeño-gran oasis donde todavía poder defender un sistema que, pese a sus problemas e imperfecciones, sesgos y falta de diversidad, sigue siendo la mejor experiencia de acceso universal y gratuito al conocimiento. 

 

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