17/04/2020 | COVID-19
La España vaciada y las profesiones colegiadas en tiempos de COVID-19

A partir de la serie de Unión Profesional acerca de ‘La España vacía y las profesiones’, Eugenio Sánchez Gallego aborda esta compleja cuestión en tiempos de COVID-19

 

Mientras la evolución del COVID-19 en España parece mostrar signos de desaceleración en el volumen de contagios y fallecimientos, es de especial interés aproximarnos de nuevo a cómo está afrontando esta situación la denominada España vaciada (1). Para Unión Profesional no se trata de una cuestión nueva, durante el 2019 le dedicó una serie de cuatro artículos de fondo centrada en el análisis de la estructura, articulación y valor en el plano territorial de la red colegial, los servicios jurídicos, los servicios de arquitectura, ingeniería y científicos, y los servicios sanitarios y sociales.

 

Mayor impacto relativo 

Un primer análisis nos revela que el impacto del COVID-19 en las regiones interiores más despobladas es mayor en términos relativos. A partir de los datos del Ministerio de Sanidad, podemos observar que, con fecha 15 de abril, la España vaciada concentra, con 43.180 contagiados y 4.446 fallecidos, el 24,31% y 23,93% del total, respectivamente —casi uno de cada cuatro— cuando solo supone el 16,57% de la población agregada del país. 

Una magnitud que debilita enormemente una intuición general soportada en que si en las regiones del interior la densidad de habitantes por kilómetro cuadrado es menor, la interacción también es más reducida y, por tanto, no habría de afectar tanto esta pandemia. No obstante, más allá de otros factores explicativos de diversa índole, los datos reflejarían una panorámica que ya contemplamos y es que, la población mayor de 65 años pesa más en términos porcentuales en las provincias de la meseta norte y también en Castilla-La Mancha en comparación con el resto de regiones. Solo en Zamora está en torno al 30% de la población total. Todo ello, cuando se relaciona con la mayor afectación del virus a medida que la edad avanza nos ofrece una primera conexión. 

En la misma línea, la dispersión de los habitantes de estas regiones es notoria. En el extremo, tenemos a Teruel y Soria donde hay menos de diez habitantes por kilómetro cuadrado. Esto dificulta, como se está comprobando, un seguimiento efectivo y ágil de la propagación del virus y su tratamiento en los centros sanitarios disponibles cuyos medios también escasean. Así, los municipios de carácter remoto, que suponen el 42% de los rurales, necesitan cuarenta y cinco minutos de viaje por carretera para llegar a las ciento once aglomeraciones urbanas de alta densidad del país según un estudio del BBVA. Dato que ilustra bien como esta situación territorial y demográfica se convierte en un arma de doble filo respecto al virus: como señala Isabel Sola, codirectora del Laboratorio del Coronavirus del Centro Nacional de Biología-CSIS, aunque el contagio es más improbable, si se produce, es más rápido y peligroso al estar todo más lejos.

 

Profesionales  y corporaciones colegiales: red de anclaje social y territorial

Bajo esta panorámica, también estamos siendo testigos de una labor continuada y determinante de los profesionales y las corporaciones colegiales en cada territorio. A través de su labor, comunicados y recomendaciones de todos ellos se pretende ayudar y mejorar la tesitura de las personas y empresas en esta nueva realidad que afecta en todos los planos. Con todo, si nos centramos en las acciones más genuinas en relación con la problemática de la España vaciada encontramos algunas muestras que es interesante señalar como ejemplo. 

Uno de los primeros y más tangibles en estos momentos tiene que ver con el campo sanitario y social. Podemos apuntar el ejercicio de los farmacéuticos, que actúan como uno de los sanitarios de proximidad y primera línea en esta emergencia sanitaria para muchos ciudadanos en la España vaciada, pues de las más de 22.000 farmacias, 2 de cada 3 están fuera de las capitales de provincia. El Consejo General de Colegios de Farmacéuticos está acometiendo también una labor de suministro de información tanto para sus profesionales como pacientes.

La ingente labor de los médicos también se deja notar en la España vaciada pues continúan realizando el seguimiento a domicilio por los municipios. Precisamente, muchos de ellos, ejercen por cuenta propia y estarían sometidos a una reducción de la actividad a solo los casos urgentes y no demorables, algo que no les permite acogerse a las medidas que ha puesto a disposición el Estado y la banca en materia de ayudas y financiación como se apuntaba desde la Organización Médica Colegial. También ocurre con otras profesiones sanitarias, cuya actividad se está viendo limitada en cuanto a la atención presencial y solo puede ser mitigada en algunos casos con seguimiento telemático.

En lo relativo a los servicios sociales, las profesiones de educación social y trabajo social, en sus respectivas áreas de acción, están realizando una labor clave en el ámbito de las residencias, o la prevención de la violencia de género -en este último punto también las Farmacias actúan de soporte, así como otras profesiones-, que estos días tienen un contexto más complejo en las poblaciones aisladas y más vulnerables.

 

Hablamos de una fragilidad manifiesta en muchos ámbitos críticos para el desarrollo socio-económico que pueden comprometer una recuperación más simétrica e igual entre los territorios, y que requerirá por parte de las administraciones públicas un plan de acción a nivel nacional más intenso y específico.


Igualmente, en la esfera jurídica, el Consejo General de la Abogacía ha requerido al Consejo General del Poder Judicial que
desatasque la actividad de los juzgados y tribunales, algo que también influiría positivamente en no colapsar la actividad judicial y económica en las zonas de la España interior que necesitarán mayor impulso.

Sobre el sector agrícola y ganadero, más estratégico aún en la actualidad y muy presente en la España vaciada, se puede señalar como la Organización Colegial Veterinaria ha constituido recientemente un grupo de trabajo ‘con el fin de asesorar sobre la evolución de la pandemia y la relación con el virus de personas y animales’. Igualmente, desde el Consejo General de Ingenieros Técnicos Agrícolas se ha puesto en marcha una campaña que busca visibilizar como se ha modificado el proceso de trabajo para asegurar que la cadena agroalimentaria puede seguir en términos deseables y seguros. 

Sin duda, hay otras numerosas acciones transversales del conjunto de las organizaciones colegiales que también repercuten en la mejora de las condiciones de la España vaciada y pueden ser consultadas en el repositorio que Unión Profesional tiene alojado en su web.

 

Más vulnerables: en comunicación, formación y viabilidad empresarial

Entre otros efectos y brechas que también acusa con mayor intensidad la España vaciada se encuentra la falta de una infraestructura de telecomunicaciones más desarrollada pues en los municipios de 2.001 a 5.000 habitantes, solo el 31,7% de los hogares puede tener acceso a conexión de fibra óptica cuando este porcentaje es superior al 90% en los municipios de más de 50.000 personas según el último informe de Cobertura de banda ancha en España que desarrolló el Ministerio de Economía en el 2018.

Esta conexión a la red más ralentizada influye negativamente ahora más que nunca en la interacción de las personas tanto para utilizarla como canal de comunicación con familiares y amigos, para el acceso a más información y su contraste debido a los crecientes bulos, así como para poder continuar con un seguimiento óptimo el periodo académico o incluso para que las empresas en estas regiones tengan un mayor potencial y viabilidad de superar la situación.

Precisamente, hablamos de un tejido empresarial que en la España vaciada pesa el 15,3% del total con 515.207 empresas, de las cuales, el 95,79% son micro, dos décimas por encima del porcentaje agregado del país.

Las corporaciones colegiales son un elemento de anclaje, cohesionador del territorio y creador de certidumbre para la sociedad


Por tanto, hablamos de una fragilidad manifiesta en muchos ámbitos críticos para el desarrollo socioeconómico que pueden comprometer una recuperación más simétrica e igual entre los territorios, y que requerirá por parte de las administraciones públicas un plan de acción a nivel nacional más intenso y específico. En esa labor, como se expone en la serie de artículos de Unión Profesional sobre la España vaciada,
las corporaciones colegiales son un elemento de anclaje, cohesionador del territorio y creador de certidumbre para la sociedad

 

Eugenio Sánchez, responsable del departamento de Economía de Unión Profesional


(1)  Para el estudio consideramos como España vaciada las Comunidades Autónomas de Castilla y León, Castilla – La Mancha, Aragón, Comunidad Foral de Navarra, La Rioja y Extremadura.