26/07/2019 | Urbanismo
El urbanismo sostenible, inviable sin las profesiones colegiadas

Según ‘The Economist’, en el 2050, el porcentaje de la población que vivirá en ciudades se acercará al 70 %. Las ciudades darán cabida entonces a unos 6,5 mil millones de personas. Es probable que en el 2025 haya en el mundo treinta megaciudades, repartidas por todo el mundo y no solo en la parte occidental. Teniendo en cuenta que en el año 1960 tan solo había dos (Nueva York y Tokyo) el avance es más que significativo.

Y aunque los datos son importantes, pues forman parte de los motivos que han llevado a Unión Profesional a plantearse un grupo de trabajo que aborde el urbanismo sostenible, al mismo nivel lo son otros, que tienen que ver con el papel que siempre han desempeñado y desempeñarán los profesionales colegiados en el modelo urbano. El mismo que transforma al ser humano y a su relación con el entorno, no solo en su plano físico sino también en el social y económico.

Los coordinadores generales encargados de este grupo de trabajo, Lluís Comerón, presidente del Consejo Superior de Arquitectos y Alfredo Sanz Corma, presidente del Consejo General de Arquitectos Técnicos, han estado de acuerdo en paraguar las cuestiones a tratar (sostenibilidad, planificación urbanística, agenda urbana, etc…) en una visión concreta: la visión 2050.

Un plazo suficiente para agrupar las visiones concretas y multidisciplinares de los elementos clave que conforman el urbanismo sostenible (vivienda, movilidad, modos de vida, pobreza energética, etc..). Dichas visiones permitirán preparar líneas de argumentación y también establecer sinergias con otros grupos de trabajo contenidos igualmente en el citado Plan Estratégico de Unión Profesional, como es el caso del que aborda los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), pilares imprescindibles también del urbanismo sostenible.

Volviendo a los motivos que hicieron brotar este grupo de trabajo, topamos con el objetivo del mismo: implementar la calidad de vida de las personas, en este caso de los ciudadanos y las ciudadanas. Para ello, es fundamental el análisis reflexivo desde las profesiones del urbanismo con el que contamos en el presente, vinculándolo a las necesidades de las actuales generaciones y por supuesto, de las futuras, las mismas a las que les importa menos la propiedad, las que prefieren la movilidad sostenible, disfrutar de espacios públicos humanizados, participar en sus entornos, todo ello sin olvidar aspectos esenciales relacionados con la justicia, la libertad y la igualdad de oportunidades.

La sostenibilidad en este grupo de trabajo se abordará en su triple dimensión: ambiental, social y económica. No en vano apunta el reconocido arquitecto español Enric Batlle, «la sostenibilidad llegará a ser la filosofía dominante de nuestra época y las ciudades podrán entretejerse otra vez con el ciclo de la naturaleza». 

Desde esta perspectiva, necesitamos ciudades que ayuden a crecer a los seres humanos, en las que se relacione las estructuras del espacio físico y las del espacio social, en las que se avance en el concepto de ciudadanía, poniendo al ser humano en el centro de cualquier medida.

La multidisciplinariedad que se reclamaba al inicio de este texto será un elemento constante en el grupo de trabajo número 11, debido al lugar en el que nos encontramos: Unión Profesional, la entidad que agrupa a diferentes profesiones colegiadas, entre ellas las que de momento participan activamente en este grupo de trabajo: administración de fincas, psicología, filosofía o sociología.

El interés de la materia tratada seguramente provocará que el listado de participantes crezca, pues por ejemplo, el urbanismo tiene como factor fundamental el intercambio, aspecto que conlleva relaciones asociativas, contractuales, de intereses, de reconocimiento monetario, etc. Pero también supone el establecimiento de un estilo de vida, el mismo que influirá en la formación de la personalidad, como en su día advirtió el sociólogo y filósofo Georg Simmel.

Junto a lo expuesto o quizá en la base de lo expuesto, la relevancia de la buena y operativa planificación urbanística, lugar en el que no solo arquitectos sino también ingenieros y otros técnicos colaboran en su diseño y posterior construcción.

Las profesiones, por lo tanto, están y deberán estar implicadas en el (buen)hacer del urbanismo, que será sostenible, o no será.

 

Esther Plaza Alba, coordinadora técnica del Grupo de Trabajo dedicado al Urbanismo Sostenible