Avances de los acuerdos comerciales de la UE en el contexto de guerra comercial

20ª Comisión Consultiva de Negociaciones Comerciales Internacionales

El 2 de diciembre se celebró la 20ª Comisión Consultiva de Negociaciones Comerciales Internacionales que organiza el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio. Xiana Méndez, secretaria de Estado de Comercio, presidió el acto que versó en torno dar cuenta de la actualidad de las negociaciones comerciales y retos que afronta la Unión Europea (UE) con diferentes países y regiones, así como su impacto para España, y en particular, las relaciones con EE.UU., la situación del brexit, o la entrada en vigor del acuerdo con Singapur.

En una intervención de contexto general, Méndez refirió la compleja situación en materia comercial y arancelaria que afecta a la economía internacional y sostuvo que cualquier rebaja de la tensión entre EE.UU. y China beneficiaría también a la UE, siempre y cuando se tomaran medidas en sintonía con las reglas de la Organización Mundial del Comercio (WTO, en inglés).

Destacó el proceso de negociación que actualmente llevan a cabo la UE y EE.UU. para lograr un nuevo acuerdo comercial cuyo contenido abarcaría los productos industriales, y la facilitación del comercio y reducción de obstáculos regulatorios. Si bien, añadió que no se han producido demasiados avances pues la administración americana pretende que la agricultura forme parte también de las negociaciones.

La modernización del acuerdo comercial con Mercosur también ocupó una breve reseña, puesto que España sería el país más beneficiado de los más de 4.000 millones de euros de ahorro que supondría la firma del tratado para la UE. Entretanto, desde Europa se ha intentado equilibrar la balanza de ofrecimientos en los diferentes capítulos ante la generosa oferta que hizo el bloque Mercosur a inicios del 2019.

 

Mayor apertura a los servicios profesionales en el acuerdo con Singapur

Eduardo Brián, perteneciente a la subdirección política comercial con la Unión Europea, abordó el tratado de libre comercio que entró en vigor el 21 de noviembre en la parte comercial; la protección de inversiones aún requerirá ratificación parlamentaria. Con la parte comercial, se encuadra en los denominados acuerdos firmados de nueva generación de la UE. Es decir, van más allá de las cuestiones arancelarias al contemplar también medidas sobre barreras comerciales, de servicios, de contratación pública, de reglas y disciplinas, así como la inclusión de materias sobre sostenibilidad.

En lo que atañe a servicios, Brián acentuó que los compromisos en este acuerdo van más allá de lo dispuesto en los estándares de la WTO. Así, se abren nuevas oportunidades de acceso a mercados, mayor certidumbre y predictibilidad. En servicios profesionales, se ha logrado que Singapur abra más su mercado, y se ha creado un espacio para un marco de reconocimiento mutuo de las cualificaciones profesionales.

 

Avances en acuerdos comerciales y freno en la WTO

Por su parte, Rocío Frutos, subdirectora general de Política Comercial de la Unión Europea, priorizó en su exposición que la Organización Mundial del Comercio (WTO) «está afrontando una situación de crisis en las negociaciones y en su funcionamiento». Una de las principales problemáticas tiene que ver con su órgano de apelación, que es la segunda instancia donde se recurren las diferencias y conflictos comerciales existentes, debido a que próximamente quedará paralizado, con solo dos miembros ante el bloqueo de renovación de los siete miembros de los que consta este órgano. También insistió en que pueda trabajarse con mayor transparencia en la WTO al ser uno de los pilares que implica que cada país miembro notifique qué subvenciones está aplicando. De tal forma, Frutos afirmó que la UE tiene que asumir una posición de liderazgo que permita un mejor funcionamiento de esta institución. De hecho, entre las acciones que se están realizando, apoya una iniciativa encabezada por Canadá para modernizar la organización. Acerca de las materias negociadas en el seno de la WTO, cabe señalar aquella conformada por 49 países miembros para que la reglamentación internacional de comercio de servicios en materia de normas técnicas y licencias, etc. no constituyan obstáculos comerciales.

Otra cuestión en la que incidió Frutos tiene que ver con la implementación de los acuerdos comerciales en los países una vez que han sido negociados. De este modo, aludió al Comité de acceso a mercado de la UE en el que España es un miembro muy activo para favorecer una mayor difusión de los tratados que logre que los agentes económicos sean conocedores de cómo pueden beneficiarse, y también para instar a la Comisión Europea (CE) para que persiga los incumplimientos de nuestros socios comerciales. A tal efecto, mencionó el Informe anual sobre la aplicación de los acuerdos comerciales de la UE publicado recientemente con datos referentes al 2018 que analiza los 35 más significativos para el ámbito comunitario.

 

BREXIT

Respecto al Brexit, recordó que la salida del Reino Unido de la UE se mantiene para el 31 de enero del 2020. No obstante, el último texto de entendimiento existente con la Comisión Europea aún no ha sido ratificado por el Parlamento británico y no es posible descartar una salida sin acuerdo. Mientras, el documento de retirada tiene una serie de elementos que establecen derechos de los ciudadanos y trabajadores, compromisos presupuestarios, un marco institucional que incluye un mecanismo de resolución de diferencias, así como protocolos como el de Irlanda del Norte, que no contempla frontera dura con Irlanda.

Sobre la relación futura de la UE con Reino Unido, se apuntó que, por ejemplo para España, los británicos son el primer destino de nuestras exportaciones. En cuanto al periodo transitorio, una vez ratificada la salida, se extendería hasta el 31 de diciembre del 2020 lo que permitiría negociar un acuerdo de libre comercio que sería amplio, ambicioso y equilibrado, aunque será más restrictivo que las condiciones del mercado interior. Por ello, Frutos abogó porque el tejido empresarial siga con sus planes de contingencia para amortiguar el impacto de este fenómeno.

 

México, Chile, Vietnam, Australia y Nueva Zelanda

En la línea del tratado de la UE con México, señaló que el alcance del acuerdo preliminar que llevó dos años, supone la modernización del anterior existente. Ello va a dar lugar a que el 99% de los productos queden libres de aranceles. Solo queda por determinar que México dé acceso a la contratación pública en el plano subfederal que es la cuestión que se trabaja actualmente. Además, es el primer acuerdo que incluye disposiciones contra la corrupción.

También aludió a la modernización del acuerdo con Chile. Se pretende profundizar en cuestiones como las indicaciones geográficas, protección de inversiones incluyendo un tribunal, y mayor acceso a los productos agroalimentarios. Asimismo, subrayó que será un acuerdo pionero al tener disposiciones sobre comercio y género.

En cuanto al tratado con Vietnam, se espera que entre en vigor lo antes posible. Su texto se ha dividido en dos partes: acuerdo de libre comercio, que es competencia exclusiva de la UE, y el acuerdo de protección de inversiones. En este sentido, citó que España dió su conformidad al tratado en la medida que el país asiático se comprometió a ratificar con un calendario marcado las convenciones fundamentales de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) que le quedan pendientes.

Por último, sobre las negociaciones de la UE con Australia y Nueva Zelanda para lograr sendos acuerdos comerciales, describió que en ambos casos se han celebrado ya algunas rondas negociadoras y las partes ya han intercambiado ofertas de bienes.

 

 

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