13ª ronda del TTIP: fase de ‘middle game’ en la negociación con asuntos clave abiertos

Avances en los acuerdos de reconocimiento mutuo en los servicios profesionales

El avance en la consolidación de textos sobre un volumen considerable de materias fue el objetivo principal de la 13ª ronda negociadora de la Asociación Transatlántica de Comercio e Inversión (TTIP, en inglés) que tuvo lugar en New York del 25 al 29 de abril. Una ronda marcada por la filtración posterior de documentos por parte de Greenpeace Holanda que reflejan la presión de EE.UU. por rebajar y relajar distintos estándares y regulaciones europeas.

Las negociaciones sobre la Asociación Transatlántica de Comercio e Inversión (TTIP, en inglés) presentaron un nuevo impulso después de la 13º ronda celebrada en New York del 25 al 29 de abril, que vino precedida del encuentro político de empuje encabezado por el presidente americano Barack Obama y su homóloga, la canciller alemana, Angela Merkel. Actualmente, el proceso se encuentra en el denominado middle game, etapa donde «las discusiones están basadas sobre textos y las ofertas de acceso a mercados sobre la mesa»; así, en aquellos ámbitos en los que la Unión Europea (UE) y los EE.UU. han intercambiado propuestas, se persigue consolidarlas en un solo texto, como refería la Comisión Europea (CE) la pasada semana en un documento sobre el estado de las conversaciones hasta esta ronda. En dicho informe se expone que el acuerdo «contendrá probablemente entre 25 y 30 capítulos», de los cuáles 17 ya tienen textos consolidados con diferente progresión, mientras que en el resto solo ha habido una propuesta de la UE o de EE.UU.


Avances en esta ronda: consolidación de diversos textos

En esta línea, Ignacio García-Bercero, jefe negociador por la UE, calificó a esta ronda de puente entre el trabajo técnico ya realizado y «la tarea actual de crear textos conjuntos y la búsqueda de compromisos donde sea necesario, en particular en los pilares regulatorios y de normas». Su homólogo americano, Dan Mullaney, acentuaba así que «aún tenemos un trabajo significativo por hacer». Más en detalle, Bercero señalaba la consolidación de dos textos sobre cooperación regulatoria y buenas prácticas regulatorias. En materia empresarial, incidió en que se desea otorgar un papel importante a la pequeña empresa dentro del acuerdo. Por su parte, indicó el progreso sobre el asunto de aduanas y facilitación de comercio, donde un capítulo ambicioso sería simplificar los procedimientos aduaneros y reducir los derechos y cargas para beneficiar a las pymes en particular. Por su parte, respecto a las tarifas, se pretende rebajar el precio de los productos exportados e importados, si bien, se dejó para más adelante el 3% restante de tarifas al ser las más sensibles. En cuanto a los capítulos sobre desarrollo sostenible, que incluye tema laboral y medio ambiente, y protección de inversiones, reveló que el proceso actual es consolidar las propuestas.


De interés para profesiones: reconocimiento de cualificaciones profesionales, contratación pública y productos farmacéuticos

Asimismo, después de anunciar el trabajo que aún queda dentro de los nueve sectores identificados —automóvil, productos químicos, cosméticos, ingeniería, las TIC, dispositivos médicos, pesticidas, industria farmacéutica y textil— manifestó que la UE publicará próximamente su propuesta sobre los productos farmacéuticos. En cuanto a los servicios, aparte de referir la aspiración de mejorar el acceso de empresas de la UE a nuevos mercados, Bercero destacó que se tuvo «una discusión positiva sobre los acuerdos de reconocimiento mutuo para los servicios profesionales y se ha hecho un progreso significativo en la consolidación del texto».

De otro lado, en materia de contratación pública, Bercero admitió que hay diferencias entre las dos partes, y apuntó que sería necesario alcanzar un nivel similar progreso en el acceso a mercados de contratación pública, tarifas y servicios. Una situación sobre la que EE.UU. ha mostrado reticencia hasta el momento en su apertura. En este sentido, podría perjudicar a aquellas empresas de servicios profesionales, particularmente de arquitectura e ingeniería españolas y europeas, que se enfrentarían a un escenario asimétrico al encontrarse por un lado trabas a la hora de concurrir a los concursos públicos de EE.UU. mientras que en Europa, las empresas americanas tendrían más facilidades para participar en los concursos.


Estado de la negociación en cada capítulo

Es de especial utilidad el marco que publica la CE sobre el estado de negociación de cada uno de los 27 capítulos detectados hasta ahora. A tenor de lo mostrado se aprecia como hay cuatro capítulos donde la consolidación del texto final se encuentra en estado avanzado. Estos son los capítulos de competencia, facilitación aduanera de comercio, en pymes y en el mecanismo de resolución de conflictos de Estado a Estado. Por el contrario, los capítulos sobre anticorrupción, energía y materias primas, marco legal e institucional, subsidios y ámbito textil son los más rezagados debido a que únicamente se ha producido la presentación de una propuesta por parte de EE.UU. o la UE. El resto de capítulos se encuentran aún en proceso de consolidación como: acceso al mercado agrícola, comercio transfronterizo de servicios, servicios financieros, protección de inversiones, derechos de propiedad intelectual, acceso a mercados de productos industriales, contratación pública, coherencia regulatoria, cooperación regulatoria, reglas de origen, empresas de propiedad estatal, medidas sanitarias y fitosanitarias, desarrollo sostenible, barreras técnicas al comercio, telecomunicaciones, instrumentos de política comercial y el capítulo de los nueve sectores mencionados.


Documentos filtrados: nueva mención a reconocimiento de cualificaciones profesionales

Si la celebración de la ronda fue el primer gran foco estos días en torno al TTIP, el siguiente foco vino de la mano de la filtración de documentos sobre las negociaciones por la organización Greenpeace Holanda esta semana. 248 páginas de información que cubren 13 de los 17 capítulos donde hay textos consolidados que muestran la presión americana realizada para suavizar normas y estándares europeos. Así, entre otras trabas y presiones de los EE.UU. se refleja la dificultad de acceso que tendrían las empresas europeas en la contratación pública en terreno americano para empresas europeas, la solicitud de menores estándares medioambientales, facilitar la entrada en la UE de organismos genéticamente modificados, es decir alimentos modificados, o que se pueda experimentar con animales en test para cosméticos. En lo que concierne a las profesiones, cabe destacar que en el filtrado capítulo 3 sobre comercio transfronterizo de servicios, se desprende que el reconocimiento de mutuo de cualificaciones profesionales requerirá continuar con el debate. Por tanto, se deduce que es un tema de mayor complejidad en el contenido de este capítulo.


Horizonte del TTIP

Una vez analizado todo este marco de novedades, las perspectivas para la rúbrica del acuerdo entran en un periodo clave que cuenta con un alto compromiso político y técnico. Desde el punto de vista político, al considerar la cercanía de las elecciones americanas en noviembre, Obama expresó antes de esta ronda que si las negociaciones no concluyen este año, «la transición política que se espera en EE.UU. y en Europa hará que el acuerdo no se cierre hasta dentro de mucho tiempo». Además, se pretende que en otoño del 2016 se haya alcanzado un ambicioso grado de avance en tres temas significativos de acceso a mercados: tarifas, servicios y contratación pública; y también sobre las áreas de regulación y normas. Entretanto, a corto plazo, el siguiente hito más cercano será la celebración de la 14ª ronda negociadora, probablemente en julio de este año, en la que se espera poder continuar la labor de consolidación de los textos. Si bien, respecto a los «temas abiertos ‘llamados corchetes’, en última instancia, serían resueltos a nivel político» como remarcó Bercero. Posteriormente en la ratificación, el texto del acuerdo podría quedar suspendido si el Congreso de EE.UU. o el Consejo Europeo y la Eurocámara ven motivo para ello. Inclusive, hasta los parlamentos nacionales de los estados miembros de la UE podrían rechazarlo.

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