Unión Profesional impulsa el Buen Gobierno en el sector colegial

Con el fin de dar un paso firme en la gestión responsable de las organizaciones colegiales, Unión Profesional ha elaborado una Guía para fomentar el Buen Gobierno en el sector colegial.

Con la publicación de esta guía, elaborada con la colaboración de la Cátedra de Ética de la Empresa y las Profesiones de la Universidad Carlos III de Madrid y otros expertos, Unión Profesional (UP) pretende acercar el concepto del Buen Gobierno a la realidad de los colegios profesionales, mostrando el significado que posee para ellos su implantación.

En la guía se recoge la diferencia existente entre el buen gobierno y la deontología profesional, concepto profundamente arraigado en la esencia de los colegios profesionales. Al igual que desde los colegios se vela por el cumplimiento de las normas deontológicas por parte de los profesionales, como corporaciones de derecho público también se deben establecer unas normas de comportamiento para sus órganos directivos y, en general, para toda la organización.

Para facilitar el diseño de estas normas, en la guía se propone un modelo de referencia para la elaboración de códigos de Buen Gobierno en el sector colegial. Inspirado en códigos existentes, tanto en el ámbito empresarial como asociativo, este modelo contiene un articulado (serie de artículos) especialmente aplicable a cualquier organización colegial, e incluso de otros sectores, y a las relaciones que mantienen con sus grupos de interés.

Como resalta Carlos Carnicer, presidente de UP, «de la misma manera que debemos ser excelentes en nuestro ejercicio profesional, también debemos serlo al frente de nuestras organizaciones colegiales». El desarrollo de técnicas relacionadas con el buen gobierno, continúa Carnicer, nos permite «adoptar una posición proactiva en un escenario que, a nivel general, requiere de nuevos sistemas que vengan a reforzar la confianza de la ciudadanía». profesional.

>> Descargar Guía para fomentar el Buen Gobierno en el Sector Colegial

Unión Profesional y la Cátedra de Ética de la Universidad Carlos III planifican sus acciones conjuntas

El pasado 19 de marzo tuvo lugar una reunión de trabajo entre representantes de Unión Profesional y de la Cátedra de Ética de la Empresa y las Profesiones de la Universidad Carlos III de Madrid para planificar las acciones a llevar a cabo en el marco del convenio de colaboración suscrito por ambas entidades a finales del 2013.

Entre las principales iniciativas que pretenden impulsar se encuentran la elaboración de un estudio sobre deontología profesional (que vendrá a actualizar el realizado por UP en el año 2009) y la celebración de jornadas conjuntas sobre este tema, así como la colaboración en el documento de trabajo que UP está preparando con el ánimo de implantar el Buen Gobierno en el sector colegial.

Asimismo, y entre otras muchas cuestiones, trabajarán estrechamente en la difusión y formación en materia de deontología profesional, tanto en el ámbito nacional como internacional, con especial atención a los países de Latinoamérica donde ambas entidades ya tienen contactos.

Sentando las bases para una movilidad profesional con plenas garantías

El Consejo Europeo de Profesiones Liberales (CEPLIS) organizó el pasado lunes, 3 de febrero, una reunión del Grupo de Trabajo sobre «Valores Comunes de las Profesiones Europeas» en la que participó una delegación de Unión Profesional (UP), organización que agrupa a las profesiones colegiadas españolas.

El CEPLIS acometía en este encuentro el desarrollo y aplicación de los principios y valores adoptados para las profesiones liberales. El objetivo último de este desarrollo pretende ser el establecimiento de unos fundamentos que sirvan de guía a las organizaciones profesionales europeas para la definición de códigos de conducta o deontológicos que guíen el ejercicio de sus profesionales en toda la Unión Europea. Todo ello facilitará la movilidad de los profesionales con plenas garantías y promoverá la fiabilidad de consumidores y usuarios acerca de los profesionales que les atienden independientemente de su país de origen.

Como miembro activo del CEPLIS, Unión Profesional participó en esta iniciativa que otorgará mayor protección y confianza a los usuarios, pacientes y clientes de los servicios profesionales. Como destacó Gonzalo Múzquiz, secretario técnico de UP, «los principales interesados en que los profesionales nos guiemos por unas normas de comportamiento son los ciudadanos, ya que así pueden tener la confianza de que el profesional cuenta con los conocimientos y experiencia para ello». En su opinión, «en una Europa sin fronteras, se hace esencial la existencia de códigos de conducta, especialmente, en aquellas profesiones que afectan a materias de especial sensibilidad como pueda ser la salud, la seguridad física o jurídica, así como el patrimonio, su gestión y administración, la actividad económica y social o el medio ambiente».

Elena Córdoba, responsable del departamento de Asuntos Internacionales de Unión Profesional, expuso la  aportación de UP a esta iniciativa descubriendo la necesidad de identificar conceptos como es el propio código de conducta y el de profesión liberal. Profundizó en el trabajo del representante irlandés, John Fish, repasando su contenido y añadiendo, entre otras cuestiones, el medio ambiente y la sostenibilidad como elementos que el profesional debe tener en cuenta en su actuación. Además, Córdoba precisó que todo código de conducta (o deontológico) de estas características debe tener también un órgano que lo defina y controle, así como un régimen disciplinario asociado para hacer efectivo su cumplimiento. «Solo así se podrán alcanzar altos niveles de confianza en la sociedad europea e internacional, lo que facilitará y promoverá, en gran medida, la movilidad profesional», concluyó.


El Desarrollo Profesional Continuo, también a debate

Unión Profesional acudía asimismo hoy, 4 de febrero, al foro internacional de The UK Inter- Professional Group (UKIPG), organización que agrupa a las organizaciones profesionales en el Reino Unido, para debatir sobre el papel del Desarrollo Profesional Continuo en la movilidad de los profesionales europeos, en línea con lo establecido en la recientemente aprobada nueva Directiva de Reconocimiento de Cualificaciones Profesionales.

Gonzalo Múzquiz inició la participación de UP refiriéndose a la necesidad de avanzar en la puesta en valor de la preparación de los profesionales, lo que optimizará su contratación tanto en España como en la Unión Europea y en otros países. Elena Córdoba, por su parte, señaló en su intervención que el Desarrollo Profesional Continuo (DPC) engloba tanto la formación reglada como las técnicas, habilidades y conocimientos adquiridos por el profesional a lo largo de su vida.

Con el fin de facilitar la mejor movilidad de los profesionales (tanto dentro como fuera de la Unión Europea), desde Unión Profesional se incide en la necesidad de desarrollar sistemas de regulación del DPC similares a los existentes en el caso de la movilidad de estudiantes. En este sentido, puso de manifiesto la función de las organizaciones profesionales en el reconocimiento y verificación del DPC de sus profesionales: «con la incorporación de un sistema de reconocimiento por parte de la organización colegial de origen, se aporta fiabilidad y confianza a los clientes y usuarios de los países visitados o donde se establece el profesional y ello redundará en una mayor movilidad y servicios transfronterizos tanto en la UE como en otros países».

Colegios profesionales, organizaciones por y para el interés general

De todos los valores sociales que dan forma a nuestra sociedad, hay uno consustancial a los colegios profesionales que, como ha dicho el Tribunal Constitucional es la garantía institucional que estas entidades corporativas representan para preservar los Derechos Fundamentales. Desde Unión Profesional, y pendientes de la tramitación del Anteproyecto de Ley de Servicios y Colegios Profesionales (LSCP), creemos imprescindible mostrar a la sociedad  que la razón de ser de toda organización colegial radica en la función (pública) que realizan para asegurar el ejercicio de los derechos por los ciudadanos, una trascendental cuestión estrechamente ligada a nuestra ya no tan joven democracia.

Se cumplen 35 años desde la firma de nuestra Constitución y, como cada año, no podemos olvidar el espíritu de los constituyentes, particularmente ahora, en el actual escenario de cambio económico, jurídico y social en el que estamos sumergidos. Los profesionales somos conscientes de la trascendencia social que supone el cumplimiento de los principios recogidos en la Carta Magna; una significación que, en el caso de los profesionales, se concreta, claro, en el derecho a elegir una profesión (art. 35 CE), pero también en el deber de cumplir unas normas de comportamiento, deontológicas, cuando la elección de la profesión suponga que su ejercicio afecta al interés general. Es el significado del artículo 36 de la CE que encomienda a la ley la regulación del ejercicio de las profesiones tituladas, así como las peculiaridades propias del régimen jurídico de los colegios profesionales. Es, precisamente, el interés general el que legitima el control del ejercicio profesional por parte de los colegios profesionales. Desde Unión Profesional, se subraya que las profesiones colegiadas han de desempeñarse siempre con independencia de criterio profesional o autonomía facultativa, con responsabilidad por su actuación profesional, y sujetas al cumplimiento de un código deontológico que ordena y controla la organización profesional. Este modelo se basa en la existencia de los colegios profesionales como entidades democráticas y transparentes que favorecen el ejercicio de los derechos fundamentales de los ciudadanos y procuran la máxima calidad de sus servicios.

Los derechos vinculados al ejercicio del periodismo, recogidos en el artículo 20, en la sección Derechos y Libertades de los ciudadanos de nuestra Carta Magna, como son el derecho a expresar y difundir libremente el pensamiento, palabra y opiniones o a comunicar o recibir información veraz son, sin lugar a duda, tutelables desde un considerable elenco de entidades, pero también, y muy especialmente, desde la organización institucional corporativa que los colegios representan, libres, independientes y autorregulables. La  profesión periodística está ligada a un esquema conceptual de interés general, pues las acciones de sus profesionales afectan de forma directa a los derechos de todo orden. La justificación de la existencia de una organización colegial de periodistas —con todos los elementos de estructura organizativa, requisito de colegiación y referencias legales al desempeño profesional— tiene una estrecha vinculación con las razones imperiosas de interés general recogidas en la Directiva de Servicios en el Mercado Interior y su transposición a la normativa española mediante la llamada “Ley Paraguas”, todo lo cual sugiere una necesidad de autonomía y autorregulación para ejercer con libertad e independencia, incluso de contrapoder, en la propia esfera política.

Por ello, desde Unión Profesional, apoyamos la iniciativa política surgida desde la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) de incentivar la creación de colegios profesionales de periodistas en todas las Comunidades Autónomas y su correspondiente consejo general de ámbito estatal. El reciente Informe Anual de la Profesión Periodística arroja datos de la situación que el periodismo ha sufrido y sufre a causa de la doble crisis que le atraviesa, la económica y la particular del sector. Entre sus consecuencias, destaca la laboralización de la profesión periodística. Las empresas han transformado la realidad de estos profesionales, un fenómeno que se ha traducido en una significativa precarización de la profesión que repercute en el derecho del ciudadano a recibir una información veraz y de calidad. Unión Profesional apoya la apuesta de la FAPE por el modelo colegial, pues éste ampara al profesional más allá de la actividad laboral, preservando su independencia en tanto realiza un acto profesional. El periodista, en todo lo que tiene que ver con su actuación profesional, puede ser tutelado por su colegio profesional, pues es función del mismo garantizar no sólo la buena práctica profesional a favor del interés general de la sociedad, sino, como decía, la propia independencia del criterio de los profesionales que no ha de verse cercenada por la imposición del empleador.

En realidad, podemos decir que es certidumbre lo que buscamos en todo cambio. Tanto los profesionales, como las organizaciones que ordenan nuestras profesiones, necesitamos espacios seguros de libertad donde poder analizar el contexto donde se manifiesta nuestra función social y proponer estrategias para el cambio permanente hacia etapas más maduras. Ello siempre para servir al interés general, al ciudadano, a la sociedad; a nuestros lectores, oyentes, televidentes, clientes y pacientes.

>> Artículo del presidente Carlos Carnicer en revista ‘Periodistas’ online.

Las organizaciones colegiales debaten sobre el Buen Gobierno

Con el fin de contribuir a la modernización y a la gestión eficiente de las organizaciones colegiales, Unión Profesional (UP) organizaba el pasado 17 de diciembre la jornada ‘El Buen Gobierno en el sector colegial’. En ella, representantes de los Consejos Generales y Superiores y Colegios Profesionales asociados a nuestra institución pudieron profundizar en cuestiones relacionadas con el Buen Gobierno (o Gobierno Corporativo) y debatir sobre sus semejanzas y diferencias con la deontología profesional, término ampliamente conocido y característico del entorno colegial.

Para ello, se contó con la intervención de Javier Garilleti, director de Sostenibilidad, Reputación y RSC para España en EY, e Hilda Garrido, coordinadora de la Cátedra de Ética de la Empresas y las Profesiones de la Universidad Carlos III de Madrid. En la jornada participaron asimismo Jordi Ludevid i Anglada y José Antonio Galdón, vicepresidentes de UP, así como el vicepresidente del Consejo General de Dentistas, Juan Antonio López, en calidad de anfitrión.

Cómo aplicar el Buen Gobierno en las organizaciones colegiales

En su intervención, Javier Garilleti acercó a los asistentes el significado del Buen Gobierno y los principales aspectos que lo integran: «el Buen Gobierno es el sistema por el cual las organizaciones son dirigidas y controladas según el interés de sus representados, para mantener y crear valor». Aunque se trata de un concepto desarrollado en el ámbito empresarial, la mayoría de los principios y cuestiones que promueve podrían ser aplicadas a cualquier tipo de organización. Por ello, Garilleti animó a las organizaciones colegiales a trasladar los modelos de Buen Gobierno diseñados por las empresas a sus propias estructuras: «Del mismo modo que las empresas se dieron cuenta en su momento de que el Buen Gobierno les aportaba valor, les protegía frente a posibles riesgos en la gestión y garantizaba su reputación, las organizaciones colegiales también deben y pueden hacerlo ya que les reportará seguridad y una mayor confianza por parte de sus públicos».

Elementos como la transparencia, la responsabilidad y la implantación de un modelo de control corporativo forman parte de lo que se entiende como un Buen Gobierno efectivo, lo que se traduce en cuatro ejes fundamentales de trabajo: rendición de cuentas; equidad a la hora de proteger los derechos de los representados; transparencia para garantizar información sobre la situación financiera, el desempeño y el gobierno corporativo; y responsabilidad corporativa (RSC) en el sentido de reconocer los derechos e intereses de todas las partes legalmente interesadas y estimular la cooperación para generar un interés compartido.

Según resaltó el experto, existen unos ámbitos comunes en los que se mueven todas las organizaciones como son: el relativo al Consejo de Administración (Misión, Composición y Estructura, funcionamiento, obligaciones, conflictos de intereses, etcétera) y a las Comisiones (Auditoría, Retribuciones y Nombramientos, Cumplimiento); los sistemas y procesos de control y supervisión; la información y comunicación; y los Códigos de Conducta y RSC.

Los factores clave del Gobierno Corporativo son:

• Estructura y composición del Consejo
• Desempeño y efectividad del Consejo
• Estrategia, planificación y control
• Gestión del riesgo
• Comités efectivos y adecuados
• Transparencia e información
• Responsabilidad Social

Diferencias entre Buen Gobierno y Deontología Profesional

Por su parte, Hilda Garrido centró su ponencia en destacar los principales aspectos que diferencian el Buen Gobierno y la Deontología Profesional, concepto que se encuentra en la esencia de las profesiones colegiadas.

Aunque en el Anteproyecto de Ley de Servicios y Colegios Profesionales (Art. 41 y 43) ambos conceptos aparecen entremezclados, la experta señaló que se trata de dos cuestiones distintas: «la deontología profesional son los principios de ética pública que buscan un comportamiento confiable (digno de confianza) por parte de los profesionales, mientras que el Buen Gobierno lo que persigue es que los órganos de Gobierno y las personas que ostentan el poder de la Dirección de una organización actúen conforme a unos principios».

El código deontológico establece los principios que debe cumplir un profesional cuando ejerce y el código de Buen Gobierno fija las normas éticas y de conducta que deben cumplir las Juntas de Gobierno y órganos directivos, así como los miembros de una organización.

Estos códigos se elaboran en el seno de la organización colegial y tienen una proyección en régimen de faltas y sanciones que suele incorporar el Estatuto General que es sancionado por el Gobierno en cuanto a su legalidad.

En palabras de Hilda Garrido, «a pesar de que ambos son códigos, marcan principios de ética pública y buscan generar confianza en el ciudadano o usuario final, el objeto de regulación es distinto: en un caso, estamos regulando al profesional (código deontológico); y en el otro, al directivo (código de Buen Gobierno)». En este sentido, la experta propuso a las organizaciones colegiales que, independientemente de lo establecido en la futura Ley de Servicios y Colegios Profesionales, desarrollen códigos de Buen Gobierno aparte de los códigos deontológicos que cada profesión tiene definidos.

Durante el debate, José Antonio Galdón resaltó que «hay muchas cuestiones relacionadas con el Buen Gobierno, como es el caso de la transparencia, que están presentes en la actividad diaria de muchos Consejos Generales y Colegios Profesionales».

Según Jordi Ludevid, «el tema de la deontología y el Buen Gobierno es fundamental para el sector colegial, no solo por la reputación de las profesiones o de las instituciones que las representan sino en términos de viabilidad». En este sentido, UP confeccionará unas bases que recojan los criterios comunes a tener en cuenta para la elaboración de Códigos de Buen Gobierno en el sector colegial.

>> Vídeo de la entrevista realizada a Hilda Garrido

La Universidad Carlos III y Unión Profesional fomentarán la deontología y ética de las profesiones

Conscientes de la importancia de la ética y la deontología en el servicio que prestan cada día los profesionales, la Universidad Carlos III de Madrid y Unión Profesional han firmado un convenio con el fin de establecer un marco de colaboración para potenciar el conocimiento y la investigación en materia de deontología y ética de las profesiones.

El presente convenio viene a materializar la estrecha relación existente, desde hace más de un año, entre la Cátedra de Ética de la Empresa y las Profesiones de dicha Universidad y Unión Profesional, organización que agrupa a las profesiones colegiadas españolas.

Para la consecución del objetivo previsto en el convenio, ambas entidades colaborarán a través de la organización de jornadas (coloquios, seminarios, debates…) sobre la deontología en el sector colegial; la publicación de artículos en los canales de comunicación de Unión Profesional (especialmente, en la revista Profesiones); el intercambio de conocimientos y/o expertos que puedan resultar de interés en los distintos actos organizados por ambas entidades (de forma independiente) y la elaboración de un estudio sobre deontología profesional, entre otras actuaciones.

En palabras del rector de la Universidad Carlos III de Madrid, Daniel Peña, «con la firma de este convenio ponemos al servicio de la sociedad la ciencia y el conocimiento de los profesores e investigadores de esta Universidad en un ámbito como el de la deontología y la ética profesionales, que es absolutamente clave para que los ciudadanos puedan confiar en sus instituciones y en los operadores jurídicos y económicos de toda índole». Asimismo, destacó que «la colaboración con Unión Profesional es garantía de éxito en los proyectos que surjan del desarrollo del convenio».

Carlos Carnicer, presidente de Unión Profesional, se mostraba plenamente satisfecho por la firma de este convenio: «Siempre es una satisfacción para mi participar en la promoción de todo aquello que sirva para proteger los derechos de la ciudadanía y, en este caso, a través del fomento de la ética y la deontología profesional desde el ámbito universitario así lo estamos haciendo». Porque, como resalta, «no somos conscientes de que detrás del ejercicio de miles de profesionales que nos atienden día a día se encuentra la deontología profesional por la que velan los colegios profesionales ya que, gracias a ella, podemos promover la calidad de sus servicios y garantizar institucionalmente los derechos de pacientes y clientes y, por tanto, de la ciudadanía en general».