Las profesiones suman afiliación en junio gracias a la sanidad y algunas industrias

Análisis económico de Unión Profesional a raíz de los datos de afiliación y paro registrados en junio del 2022

 

Junio concluyó con un incremento de la afiliación en la economía del 0,57% mensual, prácticamente la mitad que hace un año. Si bien, en comparación con el patrón previo a la pandemia se trata del dato más positivo en este mes desde el año 2006. Señales contradictorias que reflejarían cierta pérdida de vigor sobre el ritmo de recuperación respecto al 2021 y en el marco de la reducción de las estimaciones de crecimiento económico publicadas recientemente por los principales organismos nacionales e internacionales. Con todo, los sectores económicos más destacados durante este mes fueron la hostelería y el comercio ante el comienzo del verano.

El subsector de servicios profesionales registró un aumento de la afiliación del 0,96% mensual, el mejor ritmo en este mes desde el 2019. Un avance que estuvo soportado esencialmente en el buen comportamiento de la consultoría financiera y económica, parte de la arquitectura y la ingeniería, y en las profesiones sanitarias y sociales. 

Mientras, otros ámbitos mostraron un desempeño inferior al expuesto hace un año como el inmobiliario, la consultoría informática, los servicios jurídicos y algunas esferas de las profesiones científicas, el sector privado sociosanitario, y la educación, como veremos a continuación. 

 

El menor tono de la economía comenzaría a afectar algunas ramas de consultoría económica, jurídica y científica

El deterioro de las expectativas de crecimiento que está provocando el aumento sostenido de la inflación, la incertidumbre sobre escenarios como la guerra de Ucrania, o el anuncio del cambio de la política monetaria de los Bancos Centrales con la subida de los tipos de interés para retirar liquidez y enfrentar la inflación está implicando ya diversos cambios en los incentivos y movimientos del tejido empresarial. 

En esta línea, se observa que la demanda de profesionales de servicios jurídicos, contabilidad, informáticos, de I+D e inmobiliario evidenció un debilitamiento respecto a junio del pasado año. Ello podría indicar un menor dinamismo económico de las empresas y los hogares para acometer ciertas inversiones y acciones que precisan este tipo de servicios. A este argumento se suma que el Banco de España apunta que la financiación a las empresas y hogares se viene reduciendo en los últimos meses.

 

Las profesiones jurídicas, de contabilidad, de informática, I+D e inmobiliario mostraron aumentos de la afiliación más tímidos que hace un año. Ello reflejaría un menor pulso en la demanda de estos servicios por parte del tejido empresarial y los hogares. Solo la consultoría estratégica y financiera repuntó para buscar mejores condiciones en el contexto económico actual.

 

Por el contrario, la consultoría empresarial y financiera, así como la de publicidad y estudios de mercado mostraron mejores resultados de afiliación que hace un año. Entre las causas se encontraría parte de la demanda de las empresas para mejorar su planificación estratégica y de búsqueda de otros mercados para lidiar con los efectos negativos de la inflación y la falta de financiación. 

Entretanto, el anuncio del Gobierno de la publicación de convocatorias durante el segundo semestre del 2022 por valor de 11.000 millones podría suponer un impulso al empleo de todos estos ámbitos de profesiones en la medida que se precisarán conocimientos avanzados, particularmente, en el ámbito técnico, de la digitalización y la sostenibilidad. 

 

El diverso comportamiento de la industria y la construcción condicionó el empleo de la arquitectura y la ingeniería

El terreno de las profesiones de arquitectura e ingeniería también mostró un desempeño positivo de afiliación en junio que fue, por muy poco, mejor que el pasado año. No obstante, es preciso apreciar que hay diferencias entre las ramas sectoriales. 

La esfera manufacturera manifestó una ligera expansión durante este mes, aunque a menor ritmo que en el 2021. A su vez, la producción se desaceleró y las carteras de pedidos cayeron de manera leve. No obstante, como apunta el índice PMI del sector manufacturero que publica el S&P las expectativas de actividad futura mejoraron y ello propicio una mayor contratación. 

 

El balance general de las profesiones de arquitectura e ingeniería fue positivo en junio. Sin embargo, solo algunas ramas industriales y de la construcción parecen mostrar una cierta solidez de cara a los próximos meses en la medida que la inflación de costes se mantendrá elevada.

 

Dentro de los sectores de mayor crecimiento en este mes sobresalieron la metalurgia, la industria del papel, la fabricación de material y equipo eléctrico y la fabricación de bebidas. Por el contrario, la extracción de crudo de petróleo y de gas natural, y la extracción de minerales metálicos experimentaron reducciones de ocupaciones notables. 

En lo que respecta al sector de la construcción, el Índice de Clima de la Construcción (ICC) del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo se redujo en junio. Ello se explicó fundamentalmente por un menor vigor en la construcción de edificios y en las actividades especializadas que agrupan a las reformas. Si bien, la obra civil habría crecido ligeramente. En contraste, la construcción de edificios fue la que expuso un mayor porcentaje de crecimiento de afiliación en este mes.  

 

La afiliación en sanidad registra su mejor junio desde el 2019 pese a algunas carencias

En sanidad, las profesiones sanitarias y sociales mostraron un crecimiento de afiliación asalariada que fue el más destacado en un mes de junio desde el 2019. Después de cuatro meses de caída, este comportamiento favorable se explicaría por la política de contratación estacional de las comunidades autónomas para cubrir las sustituciones del personal de verano que toma vacaciones y para reforzar algunas plantillas de los centros y consultorios de las zonas que reúnen mayor afluencia turística en verano. Con todo, su afiliación desestacionalizada subió en su división principal, lo que podría indicar cierta solidez en la consolidación de algunas plantillas.

No obstante, en este año algunas comunidades autónomas estarían acusando mayores dificultades para cubrir el cupo de sustituciones y refuerzos. A ello se suma el empeoramiento de la nueva ola de la pandemia de COVID, aún en ascenso, y que ya está precisando de nuevo mayores recursos sanitarios en la medida que los ingresos en hospital han vuelto a superar los 10.000.

 

Las profesiones sanitarias y sociales mostraron el crecimiento de afiliación más destacado en un mes de junio desde el 2019. Ello se debió a la contratación estacional para cubrir las sustituciones y reforzar las plantillas de los centros en las zonas turísticas. Entre las sombras, el empeoramiento de la pandemia y las plazas vacantes en el Sistema Nacional de Salud. 

 

En contexto, es interesante traer a colación La memoria sobre la situación socioeconómica y laboral España 2021 del Consejo Económico y Social (CES) que reflejaba como a finales del pasado año había aún alrededor de 13.000 puestos vacantes en el sistema sanitario, y aunque su volumen aún se mantiene por encima del nivel previo a la pandemia. 

Además, será necesario seguir los efectos de la Ley 20/2021, de 28 de diciembre, de medidas urgentes para la reducción de la temporalidad en el empleo público que persigue situar la tasa de cobertura temporal por debajo del 8% de las plazas estructurales.

 

El empleo estacional asociado al turismo y algunas ramas industriales, protagonistas en junio 

El aumento de afiliación del 0,96% mensual en el subsector de servicios profesionales es el mejor registrado en un mes de junio desde el 2019. De este modo, su ritmo anual de crecimiento de la afiliación se alzó hasta el 4,60%, después de dos meses de moderación.

En el conjunto de la economía, su crecimiento mensual de afiliación del 0,57% moderó su ritmo anual hasta el 4,35%. Una situación que se traduce en el segundo mes de pérdida de vigor en el pulso del empleo y podría ser una las señales de las dificultades de los agentes económicos ante el difícil contexto de inflación y rigidez próxima en la financiación.

Las ramas sectoriales más destacadas en este mes en creación de ocupación fueron los servicios de alojamiento, los servicios comidas y bebidas, las actividades artísticas, recreativas y de entretenimiento, el comercio al por menor, así como el transporte aéreo y marítimo. Todas ellas, asociadas al turismo y su componente estacional favorable de cara al verano. Otras ramas destacadas fueron las de recogida y tratamiento de residuos, así como diversas ramas industriales como la metalurgia o la industria del papel. Por el contrario, el contexto económico negativo de las materias primas habría jugado su influencia en la caída del empleo en la extracción de crudo de petróleo y gas natural, en la extracción de minerales metálicos, o la industria del tabaco.

En otro plano, en los datos desestacionalizados que ofrecen una imagen más refinada del curso de la actividad económica reflejan que la afiliación en el subsector de servicios profesionales creció un 0,27% mensual, y un 0,38% mensual en el grueso de la economía. Datos más contenidos que los de la serie original, pero que al menos sirven para observar que la economía mantiene todavía cierta inercia en su dinamismo económico y de empleo.

 

La afiliación autónoma de las profesiones se resiente más en junio

El seguimiento de la afiliación en los dos principales regímenes muestra una disparidad entre la actividad asalariada y autónoma entre las profesiones. Así, el Régimen General (RG) avanzó un 1,08%, el mejor dato en un mes de junio desde el 2019. Mientras, en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA), el avance fue más tímido con un 0,29% mensual y supone la menor subida en este mes desde el 2019, justo antes de la pandemia. De tal modo, es posible que el deterioro de las condiciones de financiación y el incremento de la inflación esté suponiendo mayores dificultades para el emprendimiento profesional y una reducción de los márgenes de explotación, ya de por sí, ajustados.

Si observamos el curso anual, en el RG el ritmo repuntó hasta el 4,88%, el segundo mejor dato en este año, después de marzo. Mientras, en el RETA, su aumento anual se allanó de nuevo hasta el 3,31% e implica alimentar la tendencia de moderación iniciada a finales del 2021. 

 

Las profesiones suponen el 4,48% del total de ERTE y caen un 3,20% respecto a mayo

Los datos de ERTE a final de junio mostraron una caída mensual notable del 21,22% hasta sumar 21.570 personas en esta situación. El 4,48% de las mismas pertenecen al subsector de servicios profesionales, unos 967, con una reducción más modesta del 3,20% mensual. Las divisiones de actividades jurídicas y de contabilidad, y las de publicidad y estudios de mercado son las que aportan más a este volumen del subsector con un tercio del total.

De nuevo, recordamos que este recuento de los nuevos ERTE se realiza conforme al artículo 47 del Estatuto del Trabajadores (Real Decreto Legislativo 2/2015, de 23 de octubre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley del Estatuto de los Trabajadores) con las nuevas figuras de ERTE por causas de tipo Económico, Técnico, Organizativo o Productivo (ETOP), el ERTE por fuerza mayor temporal cuando acontezcan limitaciones de la actividad por decisiones de las autoridades particularmente sobre la protección de la salud pública, y el ERTE permanente o Mecanismo RED que podrá aplicarse para afrontar crisis sectoriales o de carácter cíclico.

 

Junio supone el menor descenso del paro registrado en la última década a excepción del 2020

El paro registrado en junio se redujo en 42.409 personas, un 1,45% mensual, que supone la menor reducción en la última década en este mes a excepción del año 2020 cuando subió. De tal modo, en perspectiva anual, la disminución del paro es de 733.757 personas, un 20,30% menos. Además, el paro se redujo en 17.167 mujeres, un 0,99% mensual, y en 25.242 hombres, un 2,14% mensual.

Entre los sectores principales, la industria fue la que mostró un mayor descenso porcentual del paro con un 2,95% mensual, seguido de la construcción con un 2,15%, y del sector servicios con un 1,99% mensual menos. Por el contrario, la agricultura añadió un 6,42% mensual más de parados y el colectivo sin empleo anterior hizo lo mismo en un 0,76% mensual. Un mayor repunte del turismo y ciertas actividades industriales de la construcción y la industria estaría detrás de este mejor tono. Si bien, los factores estacionales y coyunturales de inflación podrían explicar el incremento del paro en el ámbito agrícola y la suma de más personas para hallar su primer empleo y compensar las economías domésticas por la subida de la inflación.

Los contratos registrados fueron 1.768.988, lo que supone una disminución del 1,62% anual. No obstante, el 44,30% de este grueso fueron indefinidos, lo que significa un aumento del 353,30% anual, que se explica por la reforma laboral que transforma muchos contratos temporales en fijos discontinuos y limita la temporalidad a circunstancias de la producción o por sustitución de la persona. Entretanto, hay 1.675.407 beneficiarios de la prestación por desempleo, un 19,1% anual menos y su cobertura se sitúa en el 60,7% de todos aquellos en paro.

 

 

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