Las instituciones coinciden: la profundidad del frenazo dependerá de las medidas adoptadas

Resumen de diagnósticos económicos a partir del COVID-19   En marzo hemos asistido a una profunda revisión de las previsiones económicas de los principales organismos nacionales…

Resumen de diagnósticos económicos a partir del COVID-19

 

En marzo hemos asistido a una profunda revisión de las previsiones económicas de los principales organismos nacionales e internacionales a causa de la irrupción del COVID-19. En el diagnóstico que comparten se sostiene que el impacto será singularmente acusado, aunque la recuperación podría presentar una mayor celeridad, siempre y cuando el paquete de medidas económicas y sociales que se adopte sea suficiente y coordinado. 

 

OCDE: reforzar los sistemas sanitarios y la confianza

Uno de los primeros fue la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) que en su informe Coronavirus: The world economy at risk, del 2 de marzo, ya contemplaba la posibilidad de que la economía mundial entrara en terreno negativo en el primer trimestre del 2020. Todo ello como derivada negativa en la confianza, los mercados financieros, el turismo o la interrupción de algunas cadenas suministro.

Asimismo, apuntó que una extensión a Europa profundizaría en esta línea. Por ello, instó a los gobiernos reforzar los sistemas sanitarios y aplicar políticas macroeconómicas, especialmente, de carácter fiscal, que ayuden a restablecer la confianza. 

 

FMI: política fiscal para el sistema sanitario y la economía

También a nivel global, el Fondo Monetario Internacional (FMI) afirmó que esta crisis podría tener una profundidad mayor que la del 2008 y, entre las opciones para afrontarla, estima que podría ser necesario un estímulo fiscal por valor del 2% del Producto Interior Bruto mundial.

En cuanto a España, en el informe periódico de su visita oficial conforme al Artículo IV, expone que el crecimiento económico se ralentizará en el 2020 debido a las perturbaciones causadas por el  coronavirus en las cadenas de suministro, el comercio, el turismo y el consumo interno. Y apunta a que la política fiscal debería ser la respuesta principal para apoyar el sistema sanitario y la actividad económica. Si bien, recuerda que «cualquier retraso temporal en la consolidación fiscal debería ir acompañado de un compromiso creíble de ajuste futuro».

 

Comisión Europea: persigue respuesta coordinada

En la Unión Europea, la Comisión Europea (CE) publicó el informe Coordinated economic response to the COVID-19 Outbreak, en el que señala un impacto negativo sustancial al menos durante el primer semestre del 2020 que podría extenderse si las medidas aplicadas no fueran eficaces, lo que llevaría a que el crecimiento pudiera ser negativo. Eso significaría entrar en recesión que es el escenario central que maneja la CE como afirmó el comisario europeo de Mercado Interior, Thierry Breton el 16 de marzo.

En consecuencia, la CE apela a una «respuesta económica coordinada de las instituciones de la UE y los Estados miembros es clave para mitigar las repercusiones económicas». Mientras, el Banco Central Europeo anunció una compra masiva de activos públicos y privados de 750.000 millones de euros destinados a calmar los mercados financieros y estimular el flujo de crédito a las empresas y familias.

 

BdE: contener el coste humanitario, social y económico

Mientras, en nuestro país, de acuerdo al Informe Trimestral del Banco de España (BdE) «la magnitud del impacto de la pandemia, incluyendo el procedente de las necesarias medidas de contención adoptadas, sobre la actividad económica y el empleo será muy pronunciada en el corto plazo». Con todo, aunque aún no muestra cifras de la incidencia en las variables macroeconómicas apela a la adopción de una acción coordinada financiera y presupuestaria en el ámbito europeo para «contener el coste humanitario, social y económico de esta crisis», y así paliar la incertidumbre presente en estos momentos.

Una de las medidas que propuso el propio gobernador del BdE, Pablo Hernández de Cos fue mutualizar, esto es compartir, la deuda generada por esta situación por los países de la Unión Europea en lo que se ha venido a denominar los ‘coronabonos’.