El informe Geographical and Labour Market Mobility, publicado en el mes de Junio por la Comisión Europea, revela que tan solo un 2,3% de la población europea vive en un país comunitario distinto a su país de origen. Se comprueba con ello, que pese al derecho de todos los europeos de trabajar fuera de las fronteras de su propio Estado, con la consecuente mejora de su desarrollo profesional, la movilidad laboral no está plenamente extendida.
Según el Comisiario de Empleo, Laszló Andor, «la movilidad del trabajador puede ayudar a reducir el desempleo adaptando a los trabajadores al empleo disponible: los europeos reconocen este hecho, pero aún encuentran obstáculos a la hora de desplazarse por Europa para trabajar».
Pese a que, en base a los datos proporcionados por el informe, un 48% de los europeos pensaría en buscar trabajo en otro país en caso de perder su empleo, aún son muchas las barreras por derribar para aprovechar esta importante posibilidad que ofrece el mercado único europeo. Trabas legales, administrativas y prácticas son los principales factores que dificultan esta movilidad profesional transfronteriza.
>> Informe Geographical and Labour Market Mobility (pdf)