España envió el pasado viernes, 26 de febrero, su candidatura al Observatorio Europeo Austral (European Southern Observatory o ESO, en sus siglas en inglés) para alojar en la isla de La Palma el
Telescopio Europeo Extremadamente Grande (E-ELT). La propuesta española, altamente competitiva, se concreta en 300 millones de euros en especie de los 1.000 millones del coste total del proyecto de puesta en funcionamiento del E-ELT, lo que supone un destacable esfuerzo por parte de España en la coyuntura económica actual.
Además de la propuesta económica del Ministerio de Ciencia e Innovación, hay que tener en cuenta que para la decisión final, el Comité Científico de la ESO valorará principalmente los factores científico-técnicos y que España tienen en este sentido un importante competidor para la ubicación final de la infraestructura.
La oferta en especie garantizará que sean las empresas españolas las que puedan llevar a cabo las diferentes fases que conlleven la construcción y puesta en marcha del la infraestructura, ya que cuentan con la capacidad y experiencia irrefutable de haber participado ya en la construcción del mayor telescopio óptico del mundo. La propuesta española quiere contribuir así al impulso de la economía canaria y española y de su tejido empresarial, abriendo nuevas oportunidades a las empresas con intereses estratégicos en el ámbito del equipamiento y la instrumentación gracias a la construcción de la nueva infraestructura científica.