Unión Profesional

 

01 / 02 / 2012

II Encuentro de APD sobre 'Nuevos valores, nuevos liderazgos. La renovación ética en la función directiva'

El 31 de enero el Hotel Palace de Madrid acogía el II Encuentro 'Nuevos valores, nuevos liderazgos. La renovación ética en la función directiva' que la Asociación para el Progreso de la Dirección (APD) ha querido organizar con el ánimo de poner en valor los principios éticos universales que deben guiar la función de los directivos. Según puso de manifiesto Rafael Miranda, presidente de APD y presentador del acto, «debemos fomentar el retorno a la ética en la gestión, debemos rescatar el liderazgo por valores y hemos de hacerlo de forma sostenida y mantenida en el tiempo. Que no sea una acción de hoy, que se convierta en la cultura del mañana». El encuentro, que contó con el patrocinio de Adecco y Deloitte y el apoyo de una veintena de entidades e instituciones adheridas (entre las que se encuentra Unión Profesional), reunió a personalidades y expertos de diversos sectores y profesiones que insistieron en la necesidad de apostar por la ética, el espíritu emprendedor y la creatividad como factores esenciales para garantizar la competitividad y alcanzar la excelencia.

  • El profesor e investigador, Alejandro Córdoba, destacó que la sociedad civil va a ser cada vez más crítica y exigente y el poder de los consumidores y usuarios va a resultar esencial a la hora de discriminar entre las organizaciones que se comportan responsable o irresponsablemente. En este sentido, las entidades deberán responder a sus demandas: «si no se actúa por conciencia, la sociedad obligará a que lo hagamos por conveniencia», dijo Córdoba. Por otro lado, abogó por un cambio en la cultura del trabajo. En sus palabras, «hay que dirigir con cabeza, para obtener resultados, pero liderar con corazón, para conseguir la implicación y el compromiso de los empleados».
  • Para Agustín Carreño, teniente coronel de Infantería y DEM y profesor de liderazgo de la EGET, la integridad es lo que hace que un directivo pase a ser un líder y, a su vez, no se puede liderar sin confianza, ya que es el valor de la confianza el que retorna en influencia y nos permite comprometer a los empleados. «El liderazgo es el arte de transformar lo tangible, actuando en lo intangible (compromiso, integridad, honestidad, trabajo en equipo...)», afirmó Carreño, por lo que implica un pensamiento enfocado en el largo plazo y en el bien común. Según Carreño, «la competencia es condición necesaria pero no suficiente, necesitaremos de excelencia (ética y valores)». De la competencia (saber, querer, poder) se pasa a la excelencia si se añade el componente de la ética (deber) que es lo que diferencia a los líderes.
  • El emprendedor, Pau García Milá, aludió a los valores de cada país como la razón de que exista mayor o menor intención de sus ciudadanos por «buscarse la vida y emprender». El joven Pau García reflexionó, a través de su propia experiencia, sobre las posibilidades que ofrece nuestro país a la hora de crear una empresa, así como en la percepción y la actitud de los españoles ante los nuevos proyectos y las ganas de jóvenes como él de montar un negocio. No obstante, García considera que «cuando a tu alrededor parece que el mundo se derrumba es cuando se abren nuevas oportunidades; es el momento de avanzar, de buscar como cambiar las cosas y ver lo que os rodea de otra forma».
  • Por su parte, Manuel Campo Vidal, presidente de la Academia de las Ciencias y las Artes de Televisión, afirmó que «la comunicación es la asignatura pendiente de buena parte de los profesionales y empresarios», dijo el periodista y también ingeniero técnico industrial. En su opinión, en todas las profesiones tenemos una formación equivalente (e incluso mejor) al resto de países pero a la hora de contarlo perdemos oportunidades. A la hora de referirse a la comunicación colectiva, Campo Vidal considera que los medios de comunicación están en crisis pero también existe una importante pérdida de credibilidad de algunos medios y periodistas a la que hay que reaccionar. En palabras de Campo Vidal: «hay que trabajar en la recuperación de la ética y los valores pero también recuperar la comunicación para ser capaces de construir un futuro mejor para nuestro país».
  • La apuesta por la innovación y el talento fueron los ejes principales de la conferencia de Francisco Belil, CEO de Siemens Suroeste Europa, que los considera componentes esenciales en épocas de turbulencias: «en coyunturas adversas, la capacidad de innovar y de romper con lo establecido, va a marcar diferencias». Por ello, Belil animó a las organizaciones a ser valientes y, si es necesario, remar contracorriente. En este sentido, para el CEO de Siemens, es el momento de apostar por las personas y potenciar su talento. Según expuso, «hay que pintar un nuevo horizonte en la gestión del talento que haga a nuestras empresas mejores y más competitivas».
  • De la mano del filósofo y pedagogo, José Antonio Marina, se analizaron los valores en la educación desde el punto de vista de la inteligencia. «La mayor creación de la inteligencia es la ética», afirmó Marina. Como expuso en su intervención, los seres humanos hemos elegido vivir en un mundo simbólico que se basa en la confianza y si no se colabora en este sentido, no se va a conseguir nada. Para él, los valores son importantes pero las virtudes son lo esencial ya que es el punto donde las características psicológicas se adquieren en relación con los valores. Un proyecto educativo verdaderamente ético está basado en enseñar y legitimar las virtudes, algunas de las cuales son centrales en todas las culturas: la fortaleza, la prudencia, la justicia, la templanza, la compasión y la superación. La educación debe ocuparse de generar el talento y, luego, las empresas, de gestionarlo.
  • Por último, el presidente de honor de APD, Antonio Garrigues, reivindicó la necesidad de más liderazgo empresarial, sindical, político... «Hay que encontrar gente de referencia, que diga las cosas que hay que decir, aunque es complicado», dijo Garrigues. A pesar de los grandes déficits de España, como el idiomático o el relativo al tratamiento del fracaso, hay que reconocer que nuestro país ha asistido a transformaciones psicológicas importantes. «Ahora hay que ver si los líderes dan ejemplo y la sociedad civil reivindica ese liderazgo», concluyó el jurista.

Radio y Televisión en Internet